Familiares del presunto asesino de Giannelly Pirrongelli : «Ella murió porque nunca la pudimos trasladar» - Diario Suspenso | Últimas Noticias de Venezuela

Familiares del presunto asesino de Giannelly Pirrongelli : «Ella murió porque nunca la pudimos trasladar»

Share This


El Cicpc y la familia de la fallecida aseguran que se trató de un femicidio


Este viernes se cumplen tres semanas de la muerte de Gianelly Pirrongeli y de su bebé de siete meses de gestación. Las investigaciones revelaron que la joven falleció tras haber sido asfixiada y golpeada por su pareja, Robert Gustavo Terán Barrios. La hermana del acusado, Merybeth Muñoz aseguró que todo esto es falso y que la joven murió tras haber convulsionado más de veinte veces.


En conversación telefónica con El Cooperante, Muñoz relató lo que sucedió días antes de la muerte de Pirrongeli, que fue calificada por el director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Criminales y Criminalísticas (Cicpc), Douglas Rico como un «femicidio». Según su versión, la familia de Robert aún no entiende cómo el joven terminó preso por la muerte de su pareja, cuando él ni siquiera estaba junto a «Gina» cuando fue llevada de emergencia a la clínica tras haber presentado fiebre el día jueves 24 de septiembre.


«El día miércoles en la mañana mi hermano se fue a Puerto Ordaz a buscar un paquete que le había llegado de Estados Unidos, hace semanas pidió ropa para el bebé que venía en camino y para mi sobrino de 2 años. Ese día desayunaron en casa de mi mamá y él salió. Ella quería ir pero no pudo porque el día antes le habían mandado reposo. Gina pasó todo el miércoles en la casa y hablando con los vecinos, pero en la noche se empezó a sentir mal. Mi hermano no estaba en El Callao», contó Muñoz.


La mañana del jueves, Gina seguía con malestar por lo que su suegra decidió llevarla al médico.


«Bajamos a El Callao en carro por puesto porque no teníamos gasolina, ella se sentía mal pero caminó como medio kilómetro de la parada de los carritos por puesto que esta en la plaza del estudiante «El Callao» hasta la clínica, tenía fiebre alta y la dejaron allí hasta las 3:00 p.m. Yo debía trabajar, pero estaba pendiente de lo que estaba pasando con mi cuñada. A las 7:00 p.m. mi mamá me llamó otra vez a decirme que Gina estaba mal, tenía fiebre, decía que le dolía el pecho y estaba vomitando sangre», detalló.


La hermana del acusado consiguió un carro para trasladar a la mujer a la clínica nuevamente y acotó que cuando llegó a buscarla, Gina estaba sentada en una silla afuera de la casa y se veía muy mal.


«Llegamos, la volvieron a ingresar y al rato salió la enfermera y nos informó que no nos preocupáramos que ya la habían bañado y se le había bajado la fiebre. La empleada de la clínica nos dijo que la sangre era porque se le rompió un vaso de la garganta y nosotras nos tranquilizamos. Todo este tiempo estuve en comunicación con mi hermano que estaba en Puerto Ordaz», aseveró.


Según su versión, mientras Gina estuvo hospitalizada, su suegra y una vecina pudieron verla e incluso se tomaron unas fotos con ella. Gina estaba estable y la doctora decidió que la daría de alta debido al alto costo de la hospitalización.


«Le mandaron a hacer unos exámenes, el de dengue y el de COVID-19 y nos dijeron que regresáramos el viernes. Gina salió caminando de la clínica y se montó en el carro. Cuando vamos vía a la casa mi carro se accidentó por lo que nos tocó pedir a alguien que nos auxiliara. No conseguíamos carro para llevarla a la casa, de paso no había luz, al ratito conseguí un carro, pero cuando la estábamos despertando para que se pasara al carro que conseguimos nunca reaccionó y allí nos dimos cuenta de que estaba muy mal», lamentó.


Decidieron cargarla entre varias personas y montaron en el carro para llevarla otra vez a la clínica, pasadas las 12 de la noche.


Cuando llegaron nuevamente a la clínica Roscio , Gina no reaccionaba y empezó a convulsionar. La doctora le pidió que consiguieran diazepam, pero ella seguía convulsionando.


“Ya las últimas convulsiones eran más suaves pero seguía con fiebre y se le subió la tensión, la iban a trasladar pero no conseguimos ambulancia por lo que publique en El Callao en Línea pidiendo ayuda y en ese momento es cuando me pasan el número del señor de Protección Civil», indicó.


Según contó, Meyberth se quedó gestionando una posible cesárea de emergencia y luego se fue a Upata.


«Cuando llegamos a Upata a eso de las 8:00 a.m. Gina seguía con vida pero estaba hinchada. Mi mamá me pidió que gestionara una ambulancia para trasladarla a Guaiparo, ciudad Guayana, ya que los médicos dijeron: ella no puede estar aquí, eso es preclamsia. La ambulancia que estaba en la clínica no tenía oxígeno y se puso morada, por eso decidieron no trasladarla», aseguró.


Debido a esto, se dedicó a gestionar el oxígeno, pero ya era tarde, alegó.


«Cuando estaban instalando la bombona para dirigirnos a la clínica Raúl Van Praag a buscar a Gina, recibí la llamada de mi mamá diciendo que había fallecido. Me senté a asimilar lo que estaba pasando, me regresaron la plata del oxígeno y fui hasta la clínica para ver con mis propios ojos lo que había pasado», concluyó.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario