#SUSPENSO|| 5 Experiencias PARANORMALES contadas por trabajadores de McDonald's - Diario Suspenso | Últimas Noticias de Venezuela

#SUSPENSO|| 5 Experiencias PARANORMALES contadas por trabajadores de McDonald's

Share This

Estas historias fueron contadas por empleados de McDonald´s ¿Qué piensas?


Todos hemos escuchado que nuestra escuela antes era un cementerio y que se aparece alguien en los baños, pero ¿alguna vez has escuchado una historia paranormal de un lugar de comida rápida? Y más allá de esto, una empresa reconocido a nivel mundial, estamos hablando de McDonald's, y aunque puede que hayas escuchado mucho sobre las estatuas de Ronald McDonald, esto no es lo único paranormal que ha ocurrido en los distintos establecimientos y a continuación te traemos algunas historias sobre esto.


1. El hombre sin piernas

Un trabajador cuenta que en la sucursal donde estaba ocurrían sucesos muy extraños, incluso a la luz del día, se movían las mesas, se caían los vasos o los instrumentos de trabajo. Y llegaba a un punto en el que ya les resultaba normal. Sin embargo, había algo a lo que no se acostumbraban y era que todos los niños pequeños que los visitaban se quejaban de que había un hombre en la esquina del restaurante que los veía de una forma muy extraña, además decían que el hombre no tenía piernas, flotaba sobre un charco de sangre y nadie más que los niños podían verlo. Lo más interesante es que en el lugar donde se encuentra existe una leyenda de que antes había un edificio y que en su construcción murieron muchos trabajadores y que incluso, algunos de ellos fueron enterrados en el concreto. Si esto fuera cierto, podría explicar los fenómenos que han ocurrido y que el sujeto sin piernas está enterrado en ese lugar.


2. El último cliente

En un McDonald's cerca de la frontera entre México y Estados Unidos, en un pueblo pequeño, este trabajador conoce a la gran mayoría de los clientes, por lo que se da cuenta cuando llega alguien nuevo y así fue como le ocurrió en una ocasión. Al ser una ciudad pequeña el último cliente es atendido entre las 7:00 y las 8:00 pm, pues bien, un hombre muy alto, con piel pálida, de unos 40 años, que vestía un tipo de ropa algo antiguo y además cargaba un maletín de cuero, color café, se paró en la entrada aproximadamente a las 7:30, y luego se dirigió a una mesa para sentarse, se quedó viendo el mostrador, mientras el empleado lo esperaba para tomarle su orden, pero él sólo dispuso a verlo, con sus ojos color negro, que además albergaban cierto misterio e intriga, como debe ser la política de todos los trabajadores de un establecimiento, él debía ser educado y sonreírle aunque se muriera de miedo. Luego de un tiempo pensó que tal vez él no tenía idea de que en un establecimiento de comida rápida él debe acercarse a ordenar, pues no hay meseros, por lo que decidió ir a pedirle su orden personalmente, pero cuando caminaba hacia aquel hombre se sentía muy mal, mareado, aturdido, comenzó a sentir un extraño aroma que casi lo hace vomitar, ya estaba cerca del hombre, cuando no pudo más y tuvo que apoyarse en una de las mesas, el sujeto sólo lo miraba con una sonrisa, pero su vista en ese punto, era muy borrosa, por lo que decidió cerrar los ojos y tratar de conservar la calma, después de unos momentos escuchó la voz de uno de sus compañeros, llamado Daniel, quien le preguntó si le pasaba algo o si todo estaba bien, él le respondió que sí, pero al abrir los ojos, él hombre con el maletín, ya no estaba más. Fue entonces que le preguntó a Daniel si había visto irse al cliente que estaba sentado en la mesa, pero él sólo pudo mencionarle que no había nadie, que llevaba mucho tiempo viendo hacia esa mesa y que él y sus compañeros pensaron que se sentía mal, por lo que cuando lo vieron moverse pensaban que se dirigía al baño, antes de que se desmayara, ya no quiso saber nada del tema y después de eso su salud volvió y pudo seguir trabajando de la mejor forma. Nunca se supo quién o qué era ese sujeto, pero ya no se ha vuelto a aparecer por ahí.


3. Cliente habitual

En todos los restaurantes existen los clientes frecuentes, y en el establecimiento donde trabajaba este hombre no era la excepción. Él cuenta que en su sucursal había un sujeto, de aproximadamente 30 años, con un peso elevado, que siempre iba a comer solo, pero que era bastante tranquilo, entraba, ordenaba, se iba a sentar, comía y se marchaba, el empleado no tenía ningún problema con eso, excepto que el hombre no dejaba de verlo, todos los días, ni cuando comía le apartaba la mirada, lo cual era muy incómodo, pero como no era grosero, pasó desapercibido ese comportamiento. Sin embargo, una noche cuando el trabajador estaba en su casa sintió una sensación muy extraña, como si alguien lo estuviera viendo, se asustó bastante cuando a través de su ventana vio cómo el cliente se encontraba del otro lado de la calle mirándolo. Cuando se percató de que se dio cuenta, intentó disimular y se marchó, pero de igual forma decidió llamar a la policía, ya que el hombre le daba mucho miedo. Fue a trabajar de manera normal, con el terror de ver al hombre nuevamente, pero este ya nunca más volvió a pararse ahí, ni cerca de su casa. Pero esa situación por mucho tiempo lo hizo sentir como observado.


4. Estatuas de payaso

En la actualidad son muy pocos los establecimientos de McDonald's que todavía conservan la banca con la estatua del payaso, puede que ya no les interesara tener esa imagen o si se debiera a las leyendas urbanas que contaban, que sin duda eran bastantes entre muchas personas. Pues bien, se cuenta que un empleado joven, en el año de 1998, trabajaba en la Ciudad de México que el motivo de su renuncia se debió a uno de esos payasos. Era muy puntual, incluso en muchas ocasiones llegaba antes que el gerente y debía esperarlo en la obscuridad de la madrugada. Un día en los que llegó antes que los demás esperaba a que abrieran escuchando música en su discman, vio cómo una silueta caminaba por el restaurante, pensó que podría tratarse de un ladrón, por lo que se dirigió a un teléfono público, pero después imaginó que podría ser el gerente revisando algo o algún compañero al que le dieron la llave, entonces antes de llamar quería asegurarse de que no fuera alguien conocido, por lo que vio a través del vidrio del lugar, estaba muy obscuro para diferenciar un rostro, pero pudo ver como el sujeto se divertía en los juegos del restaurante, lo que le pareció más extraño, alguien se resbalaba por el tobogán para terminar en la piscina de pelotas, su sorpresa fue mucho más grande, cuando vio cómo de la piscina salía Ronald McDonald de ella, el payaso de la banca del lugar, quiso correr, pero él ya lo había visto, le sonrió, lo saludó y corrió a su banca a sentarse en la posición como se supone debería estar siempre. Su cuerpo pudo reaccionar y se dio cuenta de que se había orinado, se fue con mucho miedo y vergüenza, se reportó como enfermo ese día y el siguiente, finalmente llamó al gerente para presentarle su renuncia, mintió sobre las razones, ya que estaba seguro de que nadie le creería. A partir de ese momento, ya no quiso ni siquiera poner un pie cerca de algún restaurante de McDonald's, y se alegró bastante de que las estuvieran removiendo.


5. El niño que desapareció en McDonald's


Esto le ocurrió hace 23 años a un hombre que trabajaba en un establecimiento después de la escuela. Él recuerda perfectamente que un sábado escuchó cómo una mujer gritaba desesperada el nombre de su hijo, al poco tiempo llegó la policía y todo se volvió un caos, ya que no dejaron que nadie saliera del lugar hasta encontrar al pequeño de apenas 7 años de edad, todo indicaba que el último lugar donde lo habían visto era en el área de juegos con otros pequeños, revisaron las cámaras de seguridad y se interrogó a todos los trabajadores y los clientes, pero no pudieron localizar al pequeño. Pasaron cuatro días, cuando ya casi a punto de cerrar sus compañeros y él escucharon cómo algo cayó de los toboganes hasta la piscina de pelotas, primera era una risa y después un llanto, cuando fueron a ver de qué se trataba pudieron ver al niño que se había perdido el sábado, avisaron a las autoridades y ellos llamaron a los padres, llegaron aproximadamente a las 2:00 am. Todo se volvió más extraño cuando el pequeño dijo que si versión de la historia, él mencionó que estaba jugando con otros niños cuando se deslizó por el tobogán más alto, pero que al caer en la piscina de pelotas no vio a nadie, que era de noche y que al parecer todos se habían ido, no se dio cuenta que estuvo perdido por más de tres días, no tenía ni siquiera deshidratación y su ropa se veía igual, como el día que desapareció, además él pensaba que todavía era sábado. Sin embargo, su declaración no salvó ni a él ni a sus compañeros de ser posibles sospechosos en su desaparición. Él no sabe qué fue del niño que en la actualidad debe ser un adulto, nadie sabe dónde pudo estar todo el tiempo. Pero sin duda, fue algo que quedará marcado en la vida de los que estuvieron implicados en ese hecho.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario